sábado, 20 de agosto de 2011
¿Alguna vez has sentido esa sensación de bronca? Esa que te lleva al limite de la razón y te conduce por caminos oscuros. ¿Alguna vez te has sentido indignado por algo? De ver algo a lo que aprecias mucho siendo masacrado, por así decirlo. ¿Has roto todo lo que te rodeaba, con el fin de satisfacer tu furia? Y dejame adivinar, no fue suficiente y le pegaste alguien ,o peor, discutiste con alguien que querías, dejandolo lastimado. ¿Es horrible no? Digo, después, porque en el momento uno no piensa, pero después, te cae la ficha de lo que hiciste, y, la verdad es que no te parece agradable el mostruo en el que te convertiste. Asi que intentaste justificar todo con la injusticia que acababas de ver, luego dices que contaste hasta diez y nada, que respiraste y exhalaste, pero que en cada una de esas respiraciones más te encabronabas. ¿Te digo algo? Sólo vos sabés la verdad: no tenés la más pálida idea de porqué hiciste lo que hiciste. Sí, más allá que lo justifiques por lo que sea que te hizo entrar en ese grado de ira. La verdad duele, sos un mostruo. ¿Había otra manera de afrontar la bronca? Lamentablemente, sí, y muchas. ¿Cuáles? Eso queda a tu criterio, lo que más te convenga, sin herir al otro ni a vos mismo, depende de la situación. ¿Sabés que es lo peor de todo? Te lastimaste, no fisicamente, sino mental y emocionalmente. ¿No te parece? Creéme, con el tiempo te darás cuenta. Hazme el favor, la proxima vez sientate, piensa lo que vas a hacer y si tiene sentido afrontarlo de esa manera.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

No hay comentarios:
Publicar un comentario